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martes, julio 18, 2006

Bilbao mon amour

El viernes, a eso de las 6 de la tarde, desembarcaban en la estación de San Mamés un par de buenos chicos dispuestos a evangelizar y traer la palabra del señor a la pecaminosa ciudad de Bilbao. Limpios, pulcros, estudiados, el orgullo de sus familias. Los típicos buenos chicos que cualquier madre decente desearía como novios de sus hijas. Nosotros veníamos en el autocar siguiente, fue una pena no coincidir con ellos. Veníamos saliendo de esa neblina mental que produce el THC cuando te lo fumas muy deprisa, con la avaricia de que el colocón te dure las tres horas que quedan de viaje y se te haga mas llevadero. En ese estado nos encontramos al Twiggy -también conocido como el Hetero- que venía a recibirnos. Una hora mas tarde se nos unirían la Susia y maZinger y ya tendríamos el cuadro completo.

Habíamos quedado en el Hotel, que era la típica pensión costra que hay en todos los cascos viejos de cualquier ciudad que se precie. Veinte euros por persona y noche con derecho a cama en una habitación no demasiado mugrienta y bastante espaciosa, con una bombilla de 3 vatios, una tele en blanco y negro, un espejo de cuerpo entero y dos balcones -dos- que dan directamente al meollo de Bilbao... ¿que mas se puede pedir?

Mientras esperamos a los dos que faltan, hacemos un breve recordatorio de todo lo que sucedió en nuestra última visita a Bilbo, que básicamente fue escandalizar a un vecino, ataviarnos con boas de plumas, zorrear, colocarnos, bailar, zorrear, colocarnos un poco mas y terminar muy colocados y zorreando mucho, pero mucho, en un after de mala muerte en el que nos sentíamos como en casa. Lo cierto es que la última vez nos desfasamos tanto que iba a ser algo difícil de superar, de modo que intentamos no establecer comparaciones para que segundas partes no sean flojas comparadas con las primeras... En estas divagaciones estábamos cuando llegaron los dos que faltaban y empezaron a correr por toda la habitación los canutos y las latas de San Miguel de medio litro. Hicimos un poco de inventario: teníamos cerveza, chawen, costo de bellota traído de Madrid por el Mazi, dos botellas de Smirnoff de las que hablaré mas tarde, dinero como para pegarnos un par de fiestas por todo lo alto y ropa ajustadita. No nos hacía falta mucho mas.

Mientras fumamos nuestros canutos de precalentamiento, echamos un vistazo a la última entrega del boletín de Jesús Rueda Villasante, el hombre. Para quien no lo sepa, que va a ser el 101% de la humanidad, es un jubilado con una enfermedad mental bastante curiosa que le impulsa a repartir panfletitos de cuatro fotocopias grapadas por el metro. En ellas clama unos mensajes apocalípticos imposibles de descifrar, escritos a máquina sin márgenes en las páginas, apurando todo el espacio posible, sin signos de puntuación, sin párrafos y sin coherencia entre frases. Todos sus panfletos están maquetados igual, escritos a máquina, con una foto de carnet en la cabecera de la primera página, un enorme bloque de texto de cuatro folios y al final de la cuarta página varias fotocopias pegadas: el reverso de su DNI, un sello de la moncloa (?) y el sello del ministerio del interior entre otras lindezas. La cosa empieza tal que así y se extiende durante cuatro interminables folios que nadie puede leer completos:

Jesus Rueda Villasante Constituido Mesias Patriarca Salvador Rey de reyes Dios Hijo segunda persona de la S Trinidad. El gobierno ultraterrorista ultrafascista de la ETA político militar que decía Franco ha consolidar responsable de la mayor tragedia de la istoria, pakistan 9 millones de muertos la mayor tragedia de la istoria traida de la mano de Yors Bush el anticristo sionista ha circuncidar honbres y mujeres viva cristo rey.

Le hemos cogido el gustillo a los panfletos de este señor, sobretodo el puto enfermo del Twiggy, y lo que solemos hacer cuando nos emporramos es leer un trozo al azar. Cualquier párrafo sirve:

en Enero de 1986 que volvieron a intentarlo lo consiguieron: para como los antiguos lagartos marcianos de la Película "V" y generacion de Set tercer hijo de Adám hace 58 siglos...Americanos, rusos, japoneses y europeos alcones de mucho vuelo han colonizado la nueva Estrella Halley de la Constelacion Centauro luz propia con su rquisimo paraiso de gloria y vida inmortal infinita poblado de angeles nativos, alos que habran sometido con sus 52.290 kms de diametro unas 17 veces la superficie de la Tierra. Para si nosotros por hacer fracasar nuestra República ha consolidar la condenamos al fracaso y procesamiento de la Tercera Guerra Mundial y agonía nuclear de Miércoles de Ceniza...Para traslado de estos nuevos lagartos y serpientes de idolatria profesional. El Yavhé Dios de angeles satanes residentes en la Estrella Polar padres de la Ciencia Tecnolojica. La misma gran flota de la Película "V" se la vuelve ha poner con gigantescas astronaves nodrizas cada una con su escuadron de 240 ovnis o platillos volantes de gran tamaño y velocidad de vuelo

No me pregunten que significa, ni cual es el mensaje que intenta transmitir, porque no tengo ni puta idea. Nosotros nos limitamos a leer un párrafo en voz alta y partirnos la caja. Agradezcan al Mazi la transcripción. Ha consolidar.

Así estuvimos un buen rato, que los cuatro folios del loco este dan bastante juego. Bajo nuestros balcones había todo el torrente humano que pueda pasar por el casco viejo un viernes por la tarde. En la esquina, un guitarrista tocando locura de amor una y otra vez, y otra y otra, no se debía saber nada mas que el mismo puto fragmento que llevaba repitiendo una hora, el muy cabrón. Enfrente, una especie de residencia de la tercera edad en la que varias ancianitas pasan la tarde haciendo calceta y viendo la tele. Verán salsa rosa, supongo, aunque también podrían estar contemplando la filmografía de John Waters, nunca se sabe. El caso es que con el pedal y el cachondeo me da por sacar mi maravillosa ropa recién adquirida en las rebajas del Ovlas y empezar a pasar los modelitos mas amariconados ante sus ojos. Mas allá de mis Raybans las veo mirar de soslayo, reirse por lo bajini y hacer comentarios entre ellas. Supongo que teniendo la residencia donde la tienen deben ver de todo por esas ventanas, pero quiero contribuir a alegrarles un poco la tarde con mi pase de ropa ceñida y mis bailecitos al son de Donna Summer. En ese punto estamos cuando empieza a circular el Smirnoff de Mora, que es una combinación de vodka y tinta de calamar capaz de dejarte la lengua negra al primer trago. Y lo jodido del invento es que encima está bueno, con lo que seguimos bebiendo. Bilbao tiene esa particularidad, es imposible estar sereno mas de veinte minutos.


Y así, entre el colocón y la euforia colectiva, el Mazi se sale a un balcón y empieza a imitar a Franco...

españoleeeeeeee

...y, claro, para no ser menos y para que la cosa se convierta en el ya clásico pique entre el Mazi y yo de a ver quien hace mas el oligofrénico, una servidora se sale al otro balcón y continúa la coña...

españoleeeeee todooooo


españoleeeeeeee, la conzpidación judeomazónica quiede dobadme laz pilaz del anal-intruded


podque loz vedadedoz patriotaz ze meten loz puñoz por el ojal zin vazelina ni cozaz de rojoz ni madiconez


cadmen!! cadmen!! me eztoy dilatando!! tdáeme el puñiki incodupto de zanta tedeza que me voy a haced un fizfukin pod la igualdad de laz tiedaz y loz hombrez de ezpaña con el dabo tiezo

como caudillo de laz tiedaz de ezpaña pod la gdacia de dioz, oz digo que yo me he follao no ze lo ha follao nadie: dieciziete tabodez de la legión y doz compañíaz de deguladez han pazado pod mi ojete

cuando me zodomiza mi perro blazpiñad, me guzta midad hacia el cielo y penzad en carrero blanco y su coche voladod... kadedito, kadedito, ¿que te han hecho, hijo?

El caso es que al vecino de arriba debió molestarle nuestro inocente cachondeíto, porque
no tardó ni dos frases mas en echarnos un cubo de agua. Las señoras de la residencia habían echado las cortinas. esta gente no aguanta nada, joder.

Un rato mas tarde, estábamos en un bar bebiéndonos unas extrañas cocteleras con algo rojo dentro. Debe ser vodka con grosella y algunas cosas mas, pero mejor no preguntar. Creo que salimos a una coctelera por cabeza, y hablando de cabezas la mía empezaba a dar vueltas a saco. El efecto Bilbao es jodidamente fulminante. Dimos una vuelta por varios bares del casco y la ría sin demasiado éxito, todo estaba vacío. Al parecer ese fin de semana había una especie de fiesta patronal de algo, de esas en las que tocan ancianos de la SGAE, y todo el mundo se había ido para allí. Damos una vuelta mas y compramos cerveza en un pakistaní. Yo compro agua porque si bebo cerveza en ese momento soy capaz de echar la primera papilla. El Mazi no, el muy cabrón se detiene un momento, echa una potada mas grande que él, se reincorpora y pega un trago enorme de una lata de Heineken... Seguimos nuestro camino.

A la una y pico estábamos en un lugar llamado Conjunto Vacío. Un sitio bastante acogedor de ambiente gay hetero-friendly en el que pinchan un House un poco antiguo pero agradable. Empieza a haber un cierto ambientillo y estamos todos bailando. No se muy bien como lo hemos hecho para romper el hielo, pero ya hemos empezado a hablar y a interactuar con la gente. Es mas, ya se aprecia un cierto ambiente de compadreo. Una extraña parejita formada por un chaval de camiseta blanca sin mangas y una nena morenita muy guapa se nos han unido. Yo me encuentro tirándole los tejos bastante a saco a una tía rubita, también muy guapa, que está constántemente rodeada de tios enormes. Puedo notar sus ojos -los de ellos- clavados en mi espalda, pero sigo a lo mío aunque sin mucho éxito. Cuando me doy cuenta, el Twiggy, el hetero, se está morreando a saco con el chaval de la camiseta blanca. Bien por él, joder, que viva el amor. Me acerco a una señorita morena de pelo muy corto y expresión feliz. Me parece buena gente, me da buen karma. Hablamos de cosas nocturnas, de que somos de Barcelona y hemos venido a Bilbao a pegarnos el fiestón y -por supuesto- hablamos de drogas, claro. Me pregunta que es lo que suelo tomar, porque tiene bastante mano y puede conseguir de todo. Al otro lado de la sala mi abogado y el Mazi bailan todos contentos y felices mientras el hetero continúa pegándose el filete, solo que ahora ya no está con el chaval de la camiseta blanca sino con su amiga morenita. No se si lo he dicho alguna vez, pero además de adorar a este cabrón siempre he envidiado su jodida condición de Bi. No hay nada mejor que tener variedad para escoger, que coño.

Pero yo no soy bi y el chaval de la camiseta blanca ha venido a tirarme la caña a mí, supongo que guiado por factores visuales externos como mi camiseta sin mangas, mis Raybans y el pestazo a Gaultier que voy echando. Se pone a bailar junto a mí y le sigo el rollo, calientapollas que es una. En un momento del bailecito se agacha y coloca su cara a escasos milímetros de mi paquete, echándome todo el aliento en lo que es, mismamente, la polla. Mete su mano debajo de mi camiseta, la levanta hasta la altura de la tetilla y me pasa lengua por el estómago. Y yo con un colocón de mil pares de cojones que me da vueltas todo, le digo al oído que en esta sala hay muchos gays, pero que va a tener que seguir buscando. Le doy un abrazo para que vea que no voy de mal rollo, nada mas lejos de mi intención, y seguimos bailando. En otro lugar está el Twiggy bailando y la amiga del colega que le estaba introduciendo la lengua en la campanilla hace escasos minutos ahora está haciendo cosas con el Mazi... pero que bonito es Bilbao, joder!!

El local en sí es bastante sodoma y gomorra, como tiene que ser. Mi amiga de antes se acerca de nuevo y me da una pastilla, así, por la cara. Le doy un beso de agradecimiento por tía maja, y parto la rula en cuartitos que voy repartiendo entre mis colegas. Si, un cuartito no es nada, pero hay que compartir con los amigos. Colocarse solo no tiene ninguna gracia. Seguimos bailando, agrupados, dispersos, formando una gran familia de grupitos de gente que no se conoce entre si.

No se cuanto rato ha transcurrido pero el local enciende la luz y corta la música. Esto va a ser que nos echan. Mi abogado y yo aplaudimos al DJ, para que se note que somos de Barcelona, y acto seguido salimos en busca de otro lugar en el que continuar nuestro desfase. No se muy bien ni como ni en que estado, pero llegamos a un local en el que ya habíamos estado la última vez que vinimos a Bilbo. Un curioso antro de cemento, con una barra cuadrada y una tarima en el que están pinchando algo que suena como a techno. Veo caras conocidas. De hecho, la mitad de la gente que hay aqui estaba en el otro local, incluyendo a la señorita morena del pelo corto que me ha convidado y a la rubita rodeada de sementales a la que le había tirado la caña antes, con lo que la fiesta en si tiene un ambiente mas o menos familiar. Yo sigo a lo mío, que es el baile y las public relations y por mis manos no dejan de pasar cubatas de vodka con redbull que mis amigos piden constantemente. Cubatas al estilo bilbaíno, servidos en vasos en los que caben dos hielos mas de lo habitual, dos dedos mas de vodka y la lata de redbull entera, todo ello a un precio que oscila entre los 5 y los 7 euros, dependiendo del local. No dejo de flipar con las clavadas que nos meten en nuestra ciudad natal, tan moderna, tan guiri, tan europea y tan aberrantemente cara. Mi amiga de antes vuelve toda sonriente, vuelve a tenderme la mano y esta vez me da dos rulas. Esta tía es un ángel. Por un momento pienso en convertirla en la madre de mis hijos, pero en lugar de ello la invito a otro de lo que está tomando y le doy las gracias. Hago cuatro mitades
y las reparto entre mis colegas. Lo cierto es que nuestro nivel de alcoholemia es aberrante y el de THC es bastante alto, con lo que no nos haría falta meternos nada mas y podríamos guardar esas rulas para mañana, pero, tal y como están las cosas, el mañana es un futuro muy incierto e incluso improbable, de modo que añadiremos las siglas MDMA a nuestro análisis sanguíneo cuando nos hagan la autopsia. Y así, despues de la merienda sigo bailando e interactuando con la gente.

Terminamos con el sol en lo alto, con un puestón increíble y haciendo una tournee por varios afters de mala muerte medio vacíos y con la música bajita. Algunos, como el Darkold, incluso estaban sin música por culpa de una extraña normativa municipal que prohíbe poner música entre las 6 y las 9 de la mañana. Esto es igual en todas las ciudades, los alcaldes conocen mil y una maneras para cortarte el rollo en lo mejor de la fiesta. De modo que con el colocón puesto nos fuimos de vuelta al Hotel haciendo un poco de recuento de lo que nos habíamos gastado esa noche... joder! ¿tanto?


Unas horas mas tarde nos despertó el guitarrista, si, si, el mismo puto guitarrista del dia anterior que estaba tocando exactamente los mismos cuatro compases de locura de amor. Nos quejábamos de si eso era una canción o un jodido politono cuando llegó el relevo y apareció un señor de color, negro, con un karaoke portátil y empezó a cantar un extenso repertorio de pachanga con la voz de Dyango. Habría sido divertido, no conviene olvidar que somos frikis y nos divertimos mucho con cosas tan bizarras como los panfletos de San Jesús Rueda Villasante, pero en nuestro estado lo único que necesitábamos era paz y silencio para que nuestro cuerpo pudiera asimilar todo lo que nos habíamos metido la noche anterior. Y el muy cabrón insistía en cantar otra, y otra, y otra...

Pasamos el dia costreando, durmiendo y vegetando hasta el momento de salir otra vez. Haciendo inventario de anécdotas de la noche anterior. En mi bolsillo hay una tarjeta del Moog, del fajo que llevo en el bolso, con el nombre de Vane y un número de móvil escritos a bolígrafo. Intento recordar que coño hice pero, aparte de lo que he descrito antes, no soy capaz de saber en que momento me dieron ese número. Da igual, tampoco voy a llamar, pero me jode tener esas lagunas mentales tan grandes. A lo largo del día y con la resaca todavía latiendo en las sienes, me hice el firme propósito de no tomar nada mas que cerveza y algún canuto esa noche. La promesa duró, mas o menos, hasta que el hetero se bajó al paki a comprar algo y volvió con una botella de licor de melocotón, limón, hielo y vasos gigantes. Lo mezcló todo en varios vasos y le echó por encima lo que quedaba del Vodka con tinta de calamar del dia anterior, con lo que el combinado a pesar de tener un extraño color negruzco estaba bueno y entraba bien.

La noche del sábado no fue tan destroyer como la del viernes, pero tuvo sus puntos divertidos. En un bar nos pusimos a hablar con unas señoritas muy guapas y accedieron a venirse de fiesta con nosotros. Estuvimos primero en The Loft, que es un sitio curioso por varios motivos. El primero de ellos es que no es un loft, sino varios pasillos. El segundo es que pretende ser un poco del palo fashionista y está decorado con buen gusto, aunque algunos detalles delatan ese fashionismo pretendido. Lo mas evidente es el mural de Jordi Labanda de la entrada, que es exactamente el mismo que hay en el Sandwich&Friends. Aparte de que el estilo Labanda ya apesta desde hace tiempo y sus artículos se empiezan a vender en los todo a 100, queda muy cantoso tener el mismo mural que una sandwichería, por muy del borne que sea y por muy de fashionistas que haya podido ser hace cuatro o cinco veranos. Esto viene a ser poco mas que copiar la decoración del pans&company. Otro detalle chungo es la tele de plasma en una esquina anunciando la sala para fiestas y eventos. Eso se pone en la web del local o se imprime en flyers, pero no se atosiga a la gente que está de fiesta con publicidad, y menos con una proyección contínua del mismo anuncio.

La música, eso si, estaba bastante bien. Era lo que cabía esperar, House con matices disco y refritos de la serie Hed Kandi, lo cual me viene muy bien para empezar a menear la pelvis al ritmo de los bombos. Estuvimos poco rato porque las señoritas querían llevarnos a un sitio llamado Congreso, que era algo así como el uptown bilbaíno. Por el camino nos metieron en un jodido antro de pachanga y empezamos a sospechar que habíamos hecho el primo saliendo del Loft, pero estábamos ya bastante lejos y bastante ciegos como para volver. Las perdimos de vista, paramos un rato en una esquina a hacernos un porro y a hablar con un colgao de la vida al que no se le entendía muy bien lo que decía. Mientras estábamos sentados una señorita se paró delante nuestro, entre dos coches aparcados, se bajó los pantalones, se bajó el tanga y con todo su culo delante de nuestras caras se agachó y se pegó una gran meada. Aplaudimos perplejos mientras se volvía a subir los pantalones y se largaba como quien no quiere la cosa. Olé tus ovarios, tia! Pararse a mear en medio de la calle, enfrente de un local lleno de buitrakos en celo tiene su mérito.

El trozo de calle en el que estábamos parados era bastante peculiar, además del colgao y la señorita meona, del antro de pachanga no paraban de salir maimondos haciendo aspavientos e incluso unos que parecían buscar el enfrentamiento a base de gritarnos "maricones" desde la esquina. Además de ignorarlos como quien ignora a un trozo de mierda, decidimos mover el culo hacia otro sitio antes de que se hiciera de día, se nos pasara el colocón y -todavía mas grave- nos quedáramos sin tabaco.

De esta forma llegamos al Congreso, que estaba cerca de aquella calle del antro. El sitio en si está bien y el sonido es bueno, aunque la música apestaba un poco a techno de los 90 y el ambiente era muy de público del Crónicas Marcianas: pocholos hasta el culo de cocaína, rubitas oxigenadas buscando el braguetazo, maromos babeando ante la go-go de turno... el simple hecho de que haya una go-go en la tarima en la que debería estar el DJ ya dice bastante sobre la orientación del local. En el piso de arriba estaba el Manel Fuentes tomándose un cubata, debía ser el toque hiper-glamouroso de la sala... cuidadín, que aqui vienen famosos. La gente en el piso de arriba tenía esa actitud perdonavidas tan de los 90, ese rollo de cocainómanos de extrarradio que salen al centro a creerse alguien importante. Yo a mi bola, saco mi actitud de yo chano mas, gano mas, bailo mejor y tengo la polla mas grande que ninguno de vosotros y me pongo una vez mas a bailar y a interactuar con el entorno, que es lo mio. Y por mis manos siguen pasando cubatas y mas cubatas de tamaño bilbaíno.

Allí nos volvimos a encontrar con las señoritas que se habían ido al antro de pachanga, y se quedaron con nosotros, a pesar de que a esa hora estaba bastante claro que nadie iba a liarse con nadie. Da igual, animan la fiesta, aunque hay que reconocer que las pobres bailan fatal. Esto no debe ser lo suyo, en realidad tampoco es lo nuestro pero al menos podemos dar el pego. Con lo fácil que es seguir el ritmo de un tema que no tiene mas que bombos y bajo, la música iba por un lado y ellas por otro. Pobrecitas, tan monas y tan arrítmicas.

No se muy bien como, terminamos en un after semi-clandestino con la música bajita y sin aire acondicionado, intentando bailar bajo un calor infernal y con todo el colocón martilleando nuestras pobres cabezas. Volvimos al hotel como pudimos y dimos por concluída la experiencia bilbaína de ese fin de semana... Otra vez nos vamos de Bilbao sin visitar el Guggenheim. Ha consolidar.

Comments:
Joder, yo cuando sea mayor quiero ser de Bilbao

:**********************
 
Sólo lo he leído y ya me has jodido medio cerebro... Así que diré lo que digo siempre en estas situaciones... Cabrones!
 
:******* falto el vecino, siempre falta el vecino
 
Joder, mierda! Es verdad! Bailamos la Amaral - puñikis en mi ojals!! Por qué has tenido que recordarlo? Por qué?

Al menos quiero señalar que, en ese mismo bar, para que no se pierda esa tradicion de depravacion, y segun palabras del hetero, en el baño de las tias habia una dispensadora de bragas. Llegamos a verla, pero no pude comprar las mias porque una hulk hogan con tetas me echo a patadas de ahi. A ver, que pasa? Vengo a consumir! No teneis nada que no haya visto ya!

PD: Gracias tuigui por tu doble salto mortal de morros. Gracias. De corazon. El futuro olimpico esta en tus manos
 
Gracias, gracias, señó masi, es un trabajo duro pero alguien tiene que hacerlo.
Señó Tupac, ha currado usted un post taaaan chulo con foticos y tó que me veo obligado a decirle que el 24 de agosto tocan gratis Prodigy tal que aquí mismo. Seguro que el señó Roquefer estará encantao de acogerles ha consolidar. Desde luego yo lo estaré, hasta podríamos llamar a la parejita del Conjunto Vacío y, poqué no, preguntarles sus nombres.

Os kiamo sorras!!!
 
Juas juas juas... Conjunto Vacío y Congreso... qué recuerdos! Anyos hace que no los piso pero veo que nada cambia. The Loft ni lo conozco, dónde está? Ya no conozco nada...

Lo pasasteis bien, qué bien! Me alegro mucho gentucilla ;-)
 
Qué toca Prodigy en las fiestas? En serio? Gratix?? Voy a tener que ir o algo...

!!!
 
la madre, menuda cronica, larga kilometrica. escribes con ritmo campechano y fluido, pero joderrr, que sobredosis de detalles.

el loco del metro es brutal.
estas pajas mentales de autistas ke anuncian complots internacionales son delirantes.
geniales en su enajenamiento

gora bilbo
 
Joder, después de leer esto tengo la impresión de no vivir en Bilbao :S
 
Vosotros estais fatal...
 
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