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martes, marzo 29, 2011

¿y usted como ha llegado hasta aquí? ... eu? tras da roda!!

No es que no me alegre de verte, pero, si este es el típico blog zombie que no se actualiza en años... ¿como has llegado hasta aquí?

Las pajas mentales de este que suscribe continúan en http://elonanistamental.blogspot.com/

jueves, agosto 21, 2008

Microhistorias

Las dos y media de la mañana y no puedo dormir, de modo que me salgo al balcón a fumar un cigarrito. En la acera de enfrente hay un bar de divorciados, el típico bar de divorciados con música de los 80, futbolín, karaoke y máquina de dardos. Sale un grupito de gente y se quedan hablando en la puerta. Hablan entre ellos y sus conversaciones me llegan como un murmullo indescifrable.

De repente, una mujer de edad indefinida alza su voz por encima de las demás. Con la garganta totalmente cocida a base de gintonics, dice:

-El lunesh tengo terapia.

Hace una dramática pausa, ha conseguido captar la atención de todo el grupo e incluso la mía, que estoy dos balcones mas arriba. Entonces continúa:

-El lunesh tengo terapia. Y le voy a decir a mi pshiquiatra que me eshtásh acosando.

El grupo vuelve a hablar en murmullos y se aleja. Yo me quedo ahí, con lo que queda de mi cigarrito y pensando en la microhistoria que acabo de escuchar. Gracias por joderme el cerebro, señora. De todo corazón.

lunes, agosto 11, 2008

Isaac, Chef, Black Moses

Ayer, 10 de Agosto de 2008, murió Isaac Hayes a los 65 años. Nos ha dejado para siempre, probablemente se irá de gira con James Brown, Barry White, Marvin Gaye y Curtis Mayfield.

Isaac Hayes será recordado por unas cuantas cosas, casi todas buenas. La primera, la mas importante, es que fue un excepcional cantante, músico, compositor y productor. Tanto, que se le considera el creador de una escuela propia dentro del Soul y el Funk, conocida como sonido Memphis, y el máximo exponente del Sello Stax Records, al que entró por la puerta pequeña como teclista de estudio para algunas grabaciones de otros artistas.

De ahí, pasó a co-escribir junto a David Porter algunas canciones como Hold On, I'm Coming y Soul Man para el dúo de cantantes Sam & Dave, las cuales se convirtieron en Hits instantáneos en las listas Billboard, y a ser miembro de la mítica banda Booker T & The MG's. Todo esto sucedía muy deprisa, entre mediados y finales de los 60, y lo mejor aun estaba por llegar.

A principios de los 70, Hayes comenzó su carrera como cantante solista. Su voz está en el olimpo de las voces graves e inconfundibles, junto a la del ya mencionado Barry White -con quien guarda alguna similitud mas- y la de Jazzie B. Su forma de cantar también era muy personal e inimitable. De esa época se recogen colaboraciones con artistas de la talla de Dionne Warwick, con la que comparte incontables e insuperables dúos y una gira conjunta, y el mismísimo Burt Bacharach, de cuyos temas hizo múltiples versiones.

Las versiones de Bacharach son, en realidad, adaptaciones a su propio estilo. Los temas originales eran en su mayoría singles de tres minutos escritos para la voz de Dionne Warwick, a los que Hayes transponía el tono, cambiaba armonías, añadía arreglos adicionales y extendía hasta seis, ocho o incluso doce minutos de duración. Con los arreglos de Hayes, una alegre canción pop se convertía en una jadeante pieza de jazzfunk eléctrico.

Pero la ascensión total a la fama le llegó con su trabajo para el cine. En 1971 compuso al piano una larga secuencia de introducción para los títulos de crédito con un trozo de canción al final. El tema de Shaft impregnó tanto la puesta en escena de la película que marcó la pauta a seguir para todo el género Blaxploitation de Shaft en adelante, extendiéndose también a todo el género policíaco de la década de los 70. Otros compositores de bandas sonoras como Roy Ayers e incluso Lalo Schifrin -autor, entre otros, del tema de Mission:Impossible que previamente había influido a Hayes- adoptarían clichés de sus composiciones. Incluso es justo decir que la canción de Shaft superó con creces el éxito de la película. Algunos la consideramos una de las mejores intros de la historia, si no la mejor. Punto.

Bueno, en realidad, el punto es un punto y aparte, y se hace necesario porque para explicar su puesta en escena en los conciertos se necesita al menos un párrafo: Vestuarios imposibles, atmósferas ultra-recargadas y actitudes varias que iban del mesianismo a la provocación sexual mas explícita. Se apodaba a si mismo Black Moses, el Moisés negro y aparecía sobre el escenario cubierto de cadenas que simbolizaban la esclavitud de sus antepasados y con pantalones rojos de licra brillante, ceñidos al culo y marcando paquete. Así pasaba de la proclamar la liberación de África a mover la pelvis como si se estuviera follando a una mujer invisible allí mismo. Digámoslo claro y sin rodeos: Isaac Hayes además de ser un genio estaba bastante colgao.

La influencia musical del Black Moses se extiende en muchas direcciones. Sus temas han sido sampleados por infinidad de artistas de Hip-Hop. Por ejemplo, la mayoría de éxitos de Jay-Z provienen de fragmentos de sus discos. También aparecen un buen montón de samples suyos en unos cuantos discos de RnB, cuando no colaboraciones directas como el caso de Rock with you de Alicia Keys.

Otro caso notable es del tema Love Can't Around de Farley Jackmaster Funk, uno de los primeros temas House de la historia -y también uno de los mas influyentes- que fue grabado en Chicago en 1986. El tema está muy claramente inspirado en I Can't Turn Around de Isaac Hayes, que por aquel entonces ya se consideraba un clásico contemporáneo.

Pero además de dejar todo este legado musical también hizo unas cuantas apariciones en el cine y la televisión, de las que solo destacaré dos: su aparición como estrella invitada en un episodio de El Equipo A y sus actuaciones como la voz del Chef en South Park.

Y es que, como ya dije antes, Isaac Hayes era un colgao. Pero no un colgao cualquiera, sino uno de esos colgaos divertidos con los que además te ríes. El personaje del Chef fue ideado a partes iguales entre Trey Parker, Matt Stone y el propio Hayes. En realidad, el personaje era una parodia de si mismo y de la tendencia que -según cuentan quienes le conocieron- tenía de joven a follarse todo lo que se le pusiera delante. También las canciones que cantaba eran una parodia de las suyas propias, e incluso en conciertos recientes había llegado a cantar Chocolate Salty Balls, la canción de las bolitas de chocolate del Chef, ante la hilaridad del público. Con su orquesta, y con dos cojones enormes.

Sin embargo, a pesar de la amistad que había entablado con Parker y Stone, se mosqueó mucho con ellos a raíz del episodio de South Park dedicado a la iglesia de la cienciología, de la cual Hayes era miembro desde 1995 y en la que le debieron comer demasiado la cabeza. Abandonó la serie y los creadores de South Park le dedicaron un capítulo especial en el que el Chef se convertía en pederasta y finalmente moría. A pesar de parecer una venganza, en el capítulo final del Chef hay una frase de Kyle -la típica frase de "hoy he aprendido una lección" con la musiquita de fondo- que en realidad es un mensaje de Trey y Matt para su amigo Isaac.

"Puede que algunas cosas que haya dicho o hecho el Chef estas últimas semanas no nos hayan gustado, pero no podemos permitir que eso nos haga olvidar los momentos en los que el Chef nos hizo sonreír. Debemos recordar todos esos momentos alegres que vivimos juntos"

Personalmente, creo que la frase de Kyle es bastante acertada. A pesar de este episodio oscuro al final de su carrera y de alguno mas que tendrá por ahí -al fin y al cabo era humano, y podía equivocarse como todo hijo de vecino-, por suerte para nosotros nos ha dejado un legado repleto de canciones para escuchar y un montón de divertidas anécdotas.

In loving memory, Isaac, Chef, Black Moses.




miércoles, julio 16, 2008

Fecha de caducidad, o la obsolescencia planificada

La obsolencia planificada es el proceso por el cual un producto deviene obsoleto y/o no funcionable tras un determinado periodo de tiempo o bien tras una cierta cantidad de uso según haya sido esto previsto por el fabricante.
http://es.wikipedia.org/wiki/Obsolencia_planificada

Haz un poco de memoria. Seguro que en tu casa, tus padres, tenían un tocadiscos o un radiocasete.

Ese aparato estuvo ahí siempre, desde donde alcanza tu memoria. Incluso es probable que todavía esté ahí, aunque solo sea por su valor sentimental. Tus abuelos también tenían esas cosas: tocadiscos de madera, aparatos de radio a pilas, cintas de casete y discos de vinilo.

Ahora intenta recordar los muebles sobre los que reposaban estos objetos. No te costará mucho hacerlo, la mayoría siguen estando ahí.

La cama sobre la que tus padres te concibieron puede haber sido perfectamente la misma cama en la que tu te desvirgaste la primera vez que se fueron de vacaciones y te dejaron la casa. Los objetos pueden perdurar toda una vida, o incluso varias, cuando están bien hechos. La casa de tus padres es como un gran santuario de recuerdos que reviven cada vez que ves, o visualizas, uno de esos objetos. Ya existían antes que tu, por tanto, siempre han estado ahí.

Vuelve a recordar las cintas de casete, eran un atraso terrible; treinta o cuarenta y cinco minutos de grabación por cada cara, había que rebobinar y esperar cuando querías saltar a una canción concreta, con cada copia se perdía algo de calidad respecto a la grabación anterior... incluso conseguir una buena grabación era un trabajo casi, casi, de artesanía.

En cuanto a formatos, nos ha tocado vivir unas cuantas ventajas respecto a ellos. En una sola carpeta de nuestros PCs hemos guardado tantas canciones que todavía no hemos tenido tiempo de escucharlas todas. Discografías completas, colecciones de estilos, series de recopilaciones especializadas, versiones en directo, remezclas y rarezas. Tus 30 Gigas de música harían palidecer a cualquier orgulloso coleccionista de los 80.

Pero no estamos hablando de formatos, sino de soportes. El radiocasete de tus padres sigue estando ahí. Solo tienes que pasarle una anacrónica cinta limpiadora para que vuelva a funcionar. Es innegable que el formato ha evolucionado a lo grande, pero ¿y el soporte?. El radiocasete de tus padres sigue funcionando, pero me apuesto el culo a que tu primer reproductor de mp3 está en el mismo limbo de basura tecnológica que tus dos PCs anteriores, tu primer discman y al menos tres teléfonos móviles.

Piensalo, las primeras fotos de tu infancia y las de tu adolescencia están hechas con la misma cámara. Si, era un agobio lo de tener que revelar carretes, pero no estoy hablando de formatos, sino de soportes. Ya has tenido al menos dos cámaras digitales, y sabes con total certeza que la que tienes actualmente quedará obsoleta en cuestión de meses.

La mesa sobre la que reposaba el tocadiscos de tu padre sigue estando ahí. Con el tiempo, incluso la madera parece haber envejecido de forma atractiva. Tu mesita Ängvaar está cogiendo un color amarillento francamente asqueroso. Claro, piensas, ya tiene cinco años. Pronto tendrás que reemplazarla. Lo asumes como algo normal, pero en realidad vives en una constante renovación de objetos. Tu ropa se pudre en cuanto la lavas cinco veces, tus muebles se deterioran, tus electrodomésticos se quedan obsoletos en tan poco tiempo que ni siquiera llegas a comprender totalmente como funcionan. Tu flamante consola será una reliquia antes de que hayas tenido tiempo de pasarte todos los niveles de un juego. La batería de tu iPod cada vez dura menos tiempo cargada y además acabas de descubrir que no se puede reemplazar por otra.

En realidad, lo que has comprado nunca es del todo tuyo. Todos esos objetos te han sido prestados en una nueva modalidad de alquiler desechable. Pronto dejarás de tenerlos, pero no de necesitarlos, y tendrás que comprártelos de nuevo. En realidad, el dinero que estás ganando ahora te servirá para comprarte de nuevo lo que ya crees que tienes.

En el nuevo capitalismo, la propiedad privada tiende cada vez mas a desaparecer. No deja de ser paradójico.

jueves, mayo 29, 2008

Conversaciones de pasillo y ascensor.... hace buen tiempo ¿verdad?

No me malinterpretes, no soy una piraña social. Pero es que no puedo evitarlo, las conversaciones de ascensor me hacen sentir incómodo. Es mas, me hacen sentir estúpido. Si no te conozco de nada ni tengo interés en conocerte, no se porque deberíamos hablar del tiempo o de si tienes mucho o poco trabajo cuando coincidimos en el pasillo, en el ascensor o en la máquina de café. Especialmente en la máquina de café, y especialmente antes de que me haya chutado la dosis de cafeína que me convierte en una persona medio normal, capaz de articular palabras de mas de una sílaba por la mañana e incluso frases completas a partir del mediodía. No, no veo la necesidad de tener conversaciones como esta.


- Hace buen tiempo ¿verdad?


-Si, hace calorcito


- Pero por la tarde a lo mejor refresca


-Y a lo mejor cae un tornado y nos envía pal otro barrio... sisi, a lo mejor refresca


- Y si no refresca hará calor


Jamás se me habría ocurrido



Bienvenidos al maravilloso mundo de las conversaciones insípidas, insulsas, incoloras, inodoras y -además- gilipollas. ¿Tienes mucho trabajo? sisi, claro, no te voy a decir que llevo toda la tarde perdida en myspace para que lo vayas boqueando por ahí. Te digo que tengo mucho trabajo y de paso apelo al clima... ¿sabes? ha dicho el hombre del tiempo que si no refresca hará calor. En realidad lo que me sabe mal es hacer este gasto inútil de saliva, pudiendo guardarla para cosas mas importantes.

Sin embargo, a veces aparece la excepción que confirma la regla. Como cuando estás haciendo zapping a lo tonto por la tele y de repente descubres una buena película. Es el momento en el que podemos decir que hemos encontrado oro entre la basura, la conversación que jamás esperarías tener enfrente de la máquina de café del curro con alguien con quien solo te das los buenos días desde hace meses.

Bondiatingueeeeuuuuu



a la pá de dió, bondia




em... um... estoooo... te veo cambiada


ah, ¿si?



em... ¿te has operado las tetas?



Si... ¿se nota mucho?



un poco, si te fijas así como me estoy fijando yo ahora... bueno, en realidad ya lo sabía. Ha sido la noticia de la semana



¿quien te lo ha contado?



pffff... no recuerdo, me ha llegado por tres o cuatro sitios diferentes. Ya te digo, la noticia de la semana, la de compras se ha operao las tetas


¿y que te parece el cambio?


No se, te veo... diferente


diferente


si, al menos viene bien para tener tema de conversación... como no me gusta el fútbol, casi que prefiero hablar de tus tetas... de todos modos, yo ya te encontraba guapa antes de operártelas

(hay un momento de silencio así como tonto)

Voy a fumarme un cigarrito fuera... ¿vienes?


miércoles, mayo 21, 2008

Garrulismo Informático

En la blogosfera hay una ingente cantidad de entradas de la categoría que podríamos llamar "anécdotas del servicio técnico" en las que suelen aparecer usuarios tan sumamente burros como para utilizar la bandeja del CD-Rom como posavasos o para quejarse de que el ordenador no les funciona cuando hay un apagón, por citar un par de clásicos. A veces parecen increíbles, pero cualquiera que haya trabajado en cualquier cosa relacionada con informática, desarrollo, redes y sistemas, bases de datos o cualquier otra actividad relacionada con el oficinismo contemporáneo sabe que la realidad supera a la leyenda urbana.

Algunos de los ejemplos mas bestias los vi al principio de trabajar en esto, cuando era un pringaíllo que iba de despacho en despacho arreglando cosas. La que mas me jodió la cabeza fue la del señor mayor que tenía como tarea fija realizar una copia de seguridad semanal de los archivos de contabilidad en un vetusto 286 con una disquetera de cinco y cuarto, de esas antiguas con discos grandes y flexibles. El hombre realizaba esta tarea de forma absolutamente rutinaria y automática, tal y como le habían explicado que tenía que hacerlo:

  1. poner disquete
  2. escribir xcopy *.* A:
  3. Pulsar [intro]
  4. esperar a que saliera en pantalla el mensaje de N archivos copiados
  5. etiquetar disquete
  6. guardar en el cajón
  7. irse pa casita.
No lo hacía mal, el pobre. Llevaba como 3 o 4 años repitiendo todos y cada uno de los pasos meticulosamente. Tan meticulosamente que en el paso 5, etiquetar el disquete, grapaba la etiqueta. Tenía dos cajones llenos de disquetes perfectamente etiquetados y ordenados cronológicamente. Eso si, todos inservibles.

En otra ocasión me encontraba en el despacho de un arquitecto, el cual me vino a formular esta ininteligible pregunta:

- ¿como puedo hacer que los documentos desaparezcan del listado?

Cuando te preguntan algo así, siempre te tienes que morder la lengua para no decir "¿de que coño me estás hablando?". Es un clásico, como te ven trabajando con ordenadores deben creer que eres algo así como un hacker de esos que tienen superpoderes. Y como tienes poderes y puedes leer su mente, no hace falta que te diga que está haciendo, ni con que programa, ni que es lo que espera que suceda al hacerlo, ni que es lo que sucede en realidad.

Al final, lo que hacía era escribir cartas con un procesador de textos cualquiera y lo que quería era borrar las que ya no necesitaba. El problema era que -según él- despues de borrarlas seguían apareciendo ahí, en "el listado", que no era otra cosa que el cuadro de diálogo que te sale al abrir o guardar documentos. Lo gracioso era el procedimiento que seguía para borrar los archivos. Abría uno, ponía un dedo sobre la tecla Suprimir y esperaba pacientemente a que se fueran borrando todos los caracteres. Luego guardaba los cambios. Tenía cientos de documentos vacíos y guardados con este procedimiento.

En otra ocasión un tipo me tuvo 40 minutos al teléfono porque no tenía la contraseña "de internet". Al final, resulta que estaba conectado a internet desde hacía horas, que tenía el navegador delante de sus narices y que como página de inicio tenía la página principal de hotmail. Y, claro, como ponía "introduzca su nombre de usuario y contraseña para continuar" la neurona coja que le quedaba se le había bloqueado y no podía ir ni para atrás ni para adelante.

Estos son solo tres ejemplos, pero tengo muchas mas anécdotas igual de chorras de gente que aparentemente era normal, pero que al sentarse frente a una pantalla se volvía completamente estúpida y disfuncional. Y hablo en pasado porque todas estas historias se ubican en mi época de pringaíllo del servicio técnico, que curiosamente coincide con el apogeo del garrulismo tecnológico: la década de los 90. Afortunadamente, parece que con el cambio de siglo el usuario medio se ha ido adaptando a trabajar con otras maquinitas además de la fotocopiadora y la de café. O a lo mejor como ya no voy por las oficinas reinstalando programas no veo el garrulismo actual. De todos modos, no importa cuan alejado esté tu puesto del helpdesk puro y duro. Ya puedes ser administrador de redes y sistemas o desarrollador de aplicaciones, que mientras se sepa que trabajas en algo relacionado con IT, siempre habrá alguien que vendrá a pedirte auxilio... lo malo es como lo piden. Esta sería una petición estándar:

- Oye, que iba a imprimir y me sale un mensaje en la pantalla!!
- ¿y que pone?
- puessss... no lo se... Espera un momento, ¡¡ahora vuelvo!!

Luego están los que piden las cosas dramatizando, para captar mas tu atención:

- Oye, que iba a imprimir un documento superimportante de la muerte que me ha pedido el jefe del tu jefe y que es muy urgente y me sale un mensaje en la pantalla!!
- ¿y que pone?
- puessss... no lo se... Espera un momento, ¡¡ahora vuelvo!!

Y finalmente, están los que pretenden traspasarte SU problema completamente, consecuencias incluidas.

- Oye, que iba a imprimir un documento superimportante de la muerte que me ha pedido el jefe del tu jefe y que es muy urgente y me sale un mensaje en la pantalla!!
- ¿y que pone?
- puessss... no lo se, pero si no se imprime va a ser terrible porque lo necesita para una reunión con unos tios muy poderosos que llevan corbatas de las que son caras.
- ya... ¿y que pone en el mensaje?
- espera un momento, que voy a mirarlo

No me importa ayudar a quien tiene un problema, pero no hay que acostumbrarlos a que levanten un dedo y vean como dejas lo que estás haciendo para correr en su auxilio. Nunca es tan importante y nunca es tan grave como dicen. Si hay algo de lo que esté completamente seguro, es de que la inmensa mayoría de peticiones de auxilio se deben a chorradas como pianos. Si te lees el mensaje que aparece en pantalla, verás que pone que no hay papel en la puta impresora o que esta está desenchufada. Si, si. Ya se que es estresante tener prisa por imprimir o por hacer algo y que en vez de salir el papelote impreso o suceder lo que quieras que suceda, te salga un cuadro de diálogo requiriendo tu atención... Y lo se porque, oh, fijate, a mi también me pasan estas cosas mientras estoy trabajando.

Supongo que en un mundo perfecto, por cada persona trabajando frente a un ordenador habría un informático de guardia justo detrás de su cogote, el cual estaría siempre disponible para echarle una mano, aclararle las dudas que le vayan saliendo o prestarle alguna neurona auxiliar. En el mundo real, las cosas son siempre un poco mas difíciles. Solo un poco.

martes, mayo 13, 2008

La canción maldita del Tigre de Gales

Si hay un personaje que no necesita presentación ni referencias, ese es Sir Thomas Jones Woodward, también conocido como Tom Jones, su nombre artístico y como el Tigre de Gales, sobrenombre que viene a decir que este señor es de Gales y que además es un mojabragas de los que ya no quedan. Pero a pesar de su popularidad, de su superdotada voz y de su indiscutible talento, la carrera de este crooner tuvo unos cuantos altibajos. Lo cierto es que nadie que yo conozca recuerda una canción o un videoclip suyo desde mediados de los 70 hasta casi finales de los 80. Es justo ahí, entre sus actuaciones televisivas cantando She's a Lady desde Las Vegas y su reaparición de la mano de The Art Of Noise, donde hay un silencio de algo mas de diez años en los que nadie recuerda donde se había metido el Tigre.

Algunos datos -incluyendo su entrada en la wikipedia- afirman que su estilo estaba totalmente desfasado, que cayó en el olvido por ello y que necesitó reinventarse a si mismo para relanzar su carrera. De ahí que su regreso al éxito le viniera al hacer una versión de Prince y como estrella invitada para un grupo de Synth-Pop. Sin embargo, Kiss fue un éxito menor, del mismo modo que AoN fue una banda menor, poco mas que un One-Hit-Wonder, de la que solo se recuerdan un par de temas: por un lado el single instrumental Moments in Love y por otro, mire usted por donde, aquella que hicieron con Tom Jones.

Pero el regreso total del Tigre a la fama y la actualidad vino a principios de los 90, cuando hizo aquella famosa escena en el Príncipe de Bel-Air. Si, si, esa escena que tenemos grabada en el hipotálamo en la que cantan a coro It's not unusual y el primo Carlton se marca el bailecito absurdo. Mira que en Antena3 emitieron unas 50 veces cada capítulo, mira que vimos veces la serie entera, mira que nos sabíamos los diálogos de carrerilla, y al final le preguntas a cualquiera cual es su escena favorita de la serie y te responde que la de Tom Jones, claro... y hasta te tararea la musiquilla de la intro y te hace el bailecito con las manos.

Con esto quiero decir que Tom Jones no necesitó reinventarse de ningún modo. Reinventarse habría sido reaparecer como guitarrista en una banda de punk-rock o como actor en películas de Tarantino, hacer algo totalmente diferente, vamos. Pero aparecer cantando con un chorro de voz y una Big-Band, ya sea real o sean las trompetas sampleadas de the art of noise, no es reinventarse, es hacer exactamente lo mismo que había estado haciendo hasta la fecha.

El motivo real de su olvido momentáneo fue, precisamente, la canción que hasta entonces había sido su mayor éxito: Delilah. Una apoteósica balada con una enorme orquesta acompañando y una letra tan políticamente incorrecta que la hacía imposible de programar en ninguna radiofórmula, anuncio o show televisivo.



I saw the light on the night that I passed by her window
I saw the flickering shadows of love on her blind
She was my woman
As she deceived me I watched and went out of my mind
My, my, my, delilah
Why, why, why, delilah
I could see that girl was no good for me
But I was lost like a slave that no man could free
At break of day when that man drove away, I was waiting
I cross the street to her house and she opened the door
She stood there laughing
I felt the knife in my hand and she laughed no more
My, my, my delilah
Why, why, why delilah
So before they come to break down the door
Forgive me delilah I just couldn't take any more

En los 60 y 70, por estos lares era bastante raro hablar el inglés suficiente como para entender el verdadero significado de esta canción. Por eso nuestras abuelas la recuerdan como una bonita balada y se les ponen ojillos tiernos al oirla, las pobres ignoran que al final de la misma Delilah muere acuchillada mientras el cantante clama por su perdón antes de que la policía venga a echar la puerta abajo. Y también por ese mismo motivo, cuando cierto grupo español decidió hacer una versión adaptaron libremente la letra hasta hacerla un despropósito. No tenían lo que hay que tener para cantarla tal y como era.

Lo cierto es que la historia es sobrecogedora, pero yo jamás la entendí como una oda a la violencia doméstica, tal y como algunos defensores de la "corrección política hasta para cagar" pretenden pintarla, sino mas bien como una tragicomedia de final tenso y dramático. Y no es solo por la letra, sino por la entonación de tristeza, ira y arrepentimiento que el Tigre le va dando a cada verso a medida que avanza la narración y se acerca el desenlace fatal. Por suerte Tom Jones decidió no volver a cantar esta canción, salvo en ocasiones muy puntuales y bajo aviso. Y cuando digo por suerte no me refiero a que una obra maestra como esta deba caer en el olvido, sino a que habría sido mucho peor si la hubieran reescrito con un final feliz, con un final menos violento o con cualquier tipo de final políticamente correcto y que no hiera sensibilidades. Esta canción es como es: dura y desgarradora, es emoción pura y dura, y cualquier cambio que se haga con ella siempre será para estropearla. Mejor conservarla como una rareza "maldita" en la carrera de un artista que ya es bastante peculiar de por si.

miércoles, mayo 07, 2008

Excusas mas o menos chorras para no actualizar

Siempre hay razones, mas o menos estúpidas, para no actualizar nunca jamás tu blog. Te puedes meter en una secta y que por motivos religiosos el uso de consonantes te provoque objección de conciencia. Oa a aa e a io. I o e e aeoo, eo ia aí, o ae uy ie. Y como no te entiende nadie, dejas de publicar. Si, si, es absolutamente ridículo, pero si lo dijeran mañana en la cope los trolls de Internet escribirían solo con vocales. Y si además les dijeran que comer mierda es bueno, se irían corriendo a buscar la cuchara... aunque... bueno, esa es otra historia...

También te puedes aburrir de la moda pasajera de tener un blog en blogger -que ya pasó hace bastante tiempo- e irte a myspace o facebook a perder el tiempo en otra cosa. O si eres un/a adolescente, encerrarte en el lavabo y, mientras tus padres creen que te estás matando a pajas, hacerte fotos contra el espejo para colgarlas en tu fotolog. Al fin y al cabo, tener un blog ya no es la novedad, ni es chanante ni es nada del otro mundo. Y escribir cualquier parida, en cuanto lo haces de forma mas o menos periódica, quieras que no, es trabajar. Y lo que es peor, es trabajar gratis. Y por ahí si que no pasamos.

Existe también la probabilidad de tener una temporada de televidencia compulsiva. Te bajas todo lo que hay en la mula y te lo ves, una vez. Luego te lo vuelves a ver con alguien porque te das cuenta de que es mas divertido poder comentar la peli o el capítulo de la serie. O tienes una temporada de mucha vida social: recuperas amistades, haces otras nuevas, te ves con tu familia con algo mas de frecuencia, o te prostituyes en antros de mala muerte y con lo que ganas te compras una Wii y, claro, de tanto jugar con el mandito te falta tiempo para actualizar el blog.

Esta sarta de paridas viene a ser un a modo de excusa de muy mal pagador para alguien que lleva bastante tiempo prometiendo alguna actualización de blog de vez en cuando a l@s cuatro masoquistas que le leen de higos a peras. Si, si, en cuanto termine la mudanza me pongo con el Blog y hasta subo unas fotos del piso nuevo que me está quedando monísimo. Luego la cosa se convierte en No, si la mudanza ya la terminé hace semanas pero todavía no han venido los de Ono a conectarme el internet y degenera hasta el nivel de Que va, todavía no tengo internet porque los de Ono tienen que pasar un cable por el piso de la vecina, la cual tiene que pedirle permiso al propietario que vive en otro país y que no le coge el teléfono porque tiene a su esposa moribunda en Cáceres... ¿o tal vez quiso decir "oriunda de Cáceres"?... da igual, el caso es que no tengo internet.

Y el caso es que una cosa te lleva a la otra y al final tienes ladillas y no recuerdas ni en que momento te quitaste los gayumbos. Al final, te preguntan cuando volverás a actualizar el blog y respondes adió la ostia, es verdad! si yo tenía un blog.

Todo esto es únicamente para decir que actualizaré un dia de estos, mas pronto que tarde. Tengan un cachito de paciencia, la regularidad nunca ha sido una virtud de este blogger aficionado.

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